El “Día Internacional de la Enfermería” comienza a celebrarse en los años ’70 por iniciativa del Congreso Internacional de Enfermeras. El día elegido fue el 12 de mayo en homenaje al nacimiento de Florence Nightingale, considerada madre de la enfermería y fundadora de la primera escuela de enfermería del mundo.
Para esta ocasión la Sociedad Argentina de Enfermería llevará a cabo un “Reencuentro por el Día Internacional de la Enfermería”, para debatir sobre los temas que hacen al presente y futuro de la profesión.
¿Cómo es la situación de la Enfermería en Argentina hoy?
Según informes de la carrera de Enfermería de la UBA, en nuestro país hay una enfermera cada cuatro médicos, cuando debería ser a la inversa de acuerdo a lo recomendado por el Banco Mundial.
Cada año egresan en promedio 1000 licenciados en enfermería de todas las universidades del país, mientras que son 5000 los médicos que se suman al mercado. El déficit, calculan, asciende a 90.000 profesionales.
La problemática de la escasez de enfermeros se agrava con una distribución despareja a lo largo del territorio y con el hecho de que en 5 años se estima que el 40% del personal de enfermería activo, entrará en etapa de jubilación.
El personal de enfermería es cada vez más requerido, especialmente los más especializados. Es por ello que la enfermería ha experimentado un largo proceso de profesionalización y jerarquización por medio de la formación universitaria.
Nuestro país cuenta con prestigiosas universidades donde realizar la carrera, cuyos programas de estudio van de 2 a 5 años. Además de las universidades nacionales de Buenos Aires, la Patagonia, Corrientes, Catamarca, Córdoba, Entre Ríos, Formosa, La Plata, La Rioja, Mar del Plata, Misiones, Río Cuarto, Rosario, Salta, San Luis, Santiago del Estero y Tucumán, se encuentan las privadas como la Universidad Austral, Católica de Cuyo, Cemic, Universidad de Morón, Maimónides y Hospital Italiano, entre otras.
Un repaso por la vida de Florence Nightingale…
Florence Nightingale nació el 12 de mayo de 1820 en la ciudad de Florencia – Italia. Creció y se educo en Inglaterra con notables conocimientos en literatura, música, matemáticas, dibujo, arte y manualidades.
A los 17 años comienza a visitar los hogares de personas pobres y enfermas tratando de apoyarlas y aminorar sus penas. Tiempo más tarde intentó trabajar en la labor como enfermera, pero no lograba el apoyo de su familia que se opuso en varias ocasiones ya que la profesión se asociaba con las mujeres de clase trabajadora.
Finalmente, Florence logró convencer a sus progenitores de que no iba a ceder en su vocación y estudió en el Instituto de San Vicente de Paúl en Alejandría, Egipto y después en el Instituto para Diaconisas Protestantes de Kaiserswerth, Alemania.
Durante el desarrollo de su profesión en los frentes de batalla de la guerra franco – rusa en Crimea, Florence enfermó y nunca pudo recuperarse. Inválida por el resto de su vida, nunca dejo de ejercer una fuerte influencia en el entrenamiento y perfeccionamiento del cuidado de los enfermos.
En el año 1859 ayudó a crear la primera Asociación de Enfermería y publicó Notas de Hospital y Notas sobre Enfermería. En el año 1860 fundó en Londres una escuela de enfermería.
En 1907 en una Conferencia Internacional de las Sociedades de Cruz Roja se catalogó como pionera de ese movimiento. Aún postrada en su cama en los últimos tiempos, ciega y con pérdida de otras facultades, su habitación era centro de un sin fin de actividades. El día 13 de agosto de 1910 fallece a la edad de 90 años.