El cáncer es una de las principales causas de mortalidad en el mundo. La OMS calcula que, de no tomar medidas efectivas de prevención, morirán 84 millones de personas de cáncer entre 2005 y 2015.
Dada su incidencia es que la OMS declaro el 4 de febrero como Día Mundial contra el Cáncer, junto con un objetivo: reducir las tasas de mortalidad por enfermedades crónicas en un 2% anual hasta el 2015.
Se estima que más del 40% de todos los cánceres se pueden prevenir reduciendo determinados factores de riesgo como el tabaquismo, el sedentarismo o el sobrepeso. Además, el 30% de los casos se pueden curar si son detectados con rapidez y se tratan correctamente. Para ello son imprescindibles los esfuerzos en investigación para encontrar mejoras en los tratamientos y maneras de detectar la enfermedad a tiempo.